miércoles, 24 de octubre de 2012

Parada n° 3: El Problema Social

             ¿QUÉ ES UN PROBLEMA SOCIAL?
 
    Como señala Liazos (1982), las definiciones de lo que es un problema social pueden incluirse en dos grandes bloques según sea la perspectiva teórica que se adopte. Por una parte, encontramos las definiciones que resaltan los aspectos objetivos perjudiciales de los problemas, aunque éstos no sean identificables por sectores amplios de población como situaciones susceptibles de ser cambiadas. Se los considera como una condición que se establece como tal por un número considerable de personas como una desviación de las normas sociales habituales; como una situación que viola una o más normas generales compartidas y aprobadas por una parte del sistema social y como un fenómeno social que tiene un impacto negativo en las vidas de un segmento considerable de población.
    Por otra parte encontramos aquellas definiciones que entienden que sólo existe un problema social cuando un grupo significativo de la sociedad percibe y define ciertas condiciones como problema y pone en marcha acciones para solucionarlas. Se considera que no tienen existencia por sí mismos sino que son producto de un proceso de definición colectiva que ocurre cuando un número significativo de personas consideran ciertas situaciones sociales como no deseadas y tienen el suficiente poder como para transmitir esa percepción a otros sectores.
 
 
             ¿CÓMO IDENTIFICAR UN PROBLEMA SOCIAL?
    Todo proyecto tiene su origen en la existencia de un problema, que afecta la vida de un conjunto de personas y que debe ser solucionado a través de estos esfuerzos temporales. En el caso de los proyectos sociales, la identificación de estas situaciones se realiza con la participación de aquellas personas que se ven afectadas directamente por la problemática. A continuación trataremos de resumir paso a paso el proceso de identificación y formulación de los problemas sociales.
 
 
             ¿CÓMO SE ANALIZAN LOS PROBLEMAS?
    Lo primero que debemos hacer durante el análisis de los problemas es identificarlos, es decir, saber cuáles son los problemas o necesidades a los que se enfrenta una comunidad. Para lograr este listado generalmente se utiliza la técnica conocida como lluvia de ideas, en la que participan los miembros de la comunidad y el equipo de proyectos. Utilizar el método de lluvia de ideas es bastante conveniente por tres razones: nos permite incentivar la participación de los miembros de la comunidad en el proyecto, son ellos quienes a través de sus ideas establecerán cuales son los problemas que los afectan; permite la organización de las personas en función de alcanzar un fin común, en este caso la identificación de necesidades y sirve para minimizar el conflicto y maximizar el acuerdo.
    Una vez culminado esto, debemos jerarquizar los problemas para determinar cuál de ellos es el central. Este proceso al igual que la lluvia de ideas se realiza con la participación de la comunidad, cuyos miembros al final del día serán quienes determinen el orden de importancia de las necesidades y crearán una lista que contenga los problemas que enfrenta la comunidad.
    Una vez que se determina el listado de problemas y se elige cuál de ellos será el problema central, se analizan las relaciones de causa y efecto entre ellos, lo que generará como resultado la construcción del árbol de problemas.
    El árbol de problemas  es una herramienta que permite visualizar cuál es el problema central (el tronco del árbol), cuáles son sus causas (las raíces del árbol) y cuáles sus consecuencias (las ramas del árbol).
 
 
             VIOLENCIA DE GÉNERO: DE CUESTIÓN PRIVADA A PROBLEMA SOCIAL
    La violencia de género se puede definir como todo tipo de violencia ejercida mediante el recurso o las amenazas de recurrir a la fuerza física o al chantaje emocional; incluyendo la violación, el maltrato de mujeres, el acoso sexual, el incesto y  la pederastia. No se trata de un fenómeno nuevo, su reconocimiento, su visualización y el paso de ser considerada una cuestión privada a un problema social, sí es relativamente reciente.
    La violencia contra las mujeres es una expresión de la relación de desigualdad entre hombres y mujeres. Es una violencia basada en la afirmación de la superioridad de un sexo sobre el otro. Afecta a toda la organización de nuestra sociedad y, por tanto, estos actos violentos debemos analizarlos dentro del contexto social en que vivimos. El proceso de socialización a través del cual las personas asumimos reglas y normas de comportamiento se produce, fundamentalmente, en dos ámbitos: la familia y la escuela. En este proceso intervienen, además, las instituciones políticas, religiosas y administrativas, así como el medio laboral.
    Con todos estos mecanismos la sociedad presiona para que las personas pensemos y actuemos de forma diferente según seamos mujeres u hombres. Es decir, se espera que ejerzamos nuestro “rol” sexual de una determinada manera. No hacerlo, supone romper, enfrentarse, cambiar las normas fuertemente tejidas a lo largo de la historia. Por lo que los costes emocionales: culpa, miedo, inestabilidad son muy altos y es importante el apoyo grupal para no sentirse sola.
    El paso de considerar la violencia de género como problema privado a considerarla un problema social no sólo implica un mayor conocimiento del problema o cambios en la legislación vigente, sino también un nuevo modo de analizar sus causas y e sugerir actuaciones para prevenirlo.
 
 
             CONCLUSIONES
    En el caso de la violencia contra las mujeres, su consideración como problema social implica no sólo una visualización del problema sino también una nueva forma de abordar su explicación. Así, si desde un análisis como problema individual se entendía esta violencia como una mera consecuencia de una situación o circunstancia particular (situación económica, psicopatología del agresor, etc.), desde su consideración como un problema social pasa a entenderse que la violencia contra las mujeres tiene su origen último en relaciones sociales basadas en la desigualdad, en un contrato social entre hombres y mujeres que implica la presión de un género (el femenino) por parte de otro (el masculino). Y, desde esta nueva consideración, son necesarias actuaciones a nivel social que impliquen un nuevo contrato social - con nuevas medidas legislativas, modificaciones de los programas educativos, etc. - para afrontar el problema y superar sus consecuencias.



 

2 comentarios:

  1. “Hermes preguntó a Zeus como impartir justicia y reverencia a los hombres: ¿Deberías distribuirlos como están distribuidas las artes, esto es, sólo a unos pocos favorecidos o a todos? A todos –contestó Zeus-; quisiera que todos tuvieran una parte; porque las ciudades no pueden existir si solamente unos pocos disfrutan de las virtudes como las artes”
    Platón, Protágoras

    Elijo esta maravillosa frase porque me remite a la evaluación, a cómo evaluar. Gran tarea que debe ser llevada a cabo por los actores sociales y en este caso en particular por todos los que participamos en una institución educativa.
    Cómo ser justa al momento de evaluar a sujetos que invirtieron su esfuerzo en producir algo. Un “algo” que es valorable desde varios criterios como son: dedicación, esfuerzo intelectual, compromiso, lectura, construcción escrita con coherencia y cohesión. Todos estos reflejados en esta producción.
    Gracias estimadas alumnas por elegir esta carrera que reclama de ustedes compromiso y éica profesional

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  2. La verdad es que nos contó mucho realizar esta actividad en cuanto a encontrar una problemática que realmente cumpliera con todos los requisitos de un verdadero problema social. Sin embargo, encontramos que la violencia de género atraviesa todas las fases necesarias para su legitimación. Por eso le agradecemos su comentario, ya que nos demandó mucho esfuerzo.

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